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jueves, 14 de enero de 2010

La ola que se cierne sobre el escritor

Aunque a los escritores nos guste presumir de singulares, no escapamos a las tendencias que empujan al mundo completito. Porque hay principios, date cuenta, que como las olas que nos sorprenden en nuestras playas, arrastran a quien se les ponga en frente. Uno de esos principios es que a más información, mayor debe ser la velocidad con la que aprendemos, es decir, con la que cambiamos. Y el trote con que avanza la información actualmente es suicida. De modo que el uso de la tecnología y, específicamente, del internet, no es tanto una causa como una consecuencia. El internet, para no hacer largo el cuento, no es el culpable de que el ritmo de la información aumente sino que es la única herramienta que puede manejar tal flujo (Y todavía hay quienes se preguntan si el uso de las nuevas tecnologías es una opción que pueden ignorar).

Pero, ¿y qué produce el aumento en la generación de información? Aunque a más de uno les asuste, la estructura de nuestro planeta, que dejó de ser estable y predecible debido, en gran medida, a los daños ecológicos que los seres humanos hemos provocado. Pero de eso no escribiremos hoy.

Escribamos de la ola, de esa inmensa ola que se cierne sobre al escritor desprevenido: el nuevo libro, el libro electrónico o digital.
El libro, después de siglos de civilización, es para nosotros la nave ideal para que el conocimiento navegue. Pero como ahora el conocimiento navega en el ciberespacio, el libro tiene que ser electrónico, ¿o no? Pero esto también requiere un escritor más veloz, que sea, como dijo alguien, más acción y no tanta reflexión. Yo sólo traduzco lo que dicen las voces más autorizadas.
En fin, en esta era de la información – de la avalancha de información -, todos tienen derecho, si tienen las capacidades, de generar un libro. Después de todo, con la tecnología con la que se cuenta, es un proceso bastante fácil. Y si quieren mi opinión personal, el modo más efectivo de seguir haciendo cultura.

Fotografía de Guillermo Ossa

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