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jueves, 31 de marzo de 2011

El Niño que Tocó la Luna desde una perspectiva teológica. Por Lourdes de Armas.

Tuve el gusto de reunirme por primera vez con la escritora cubana Lourdes de Armas en Panamá, apenas el año pasado. Con ella conversé profundamente a pesar de habernos recien presentado. Provocó la misma confianza en mi hija, Luna, quien acabó regalándole un dibujo hecho con crayolas. También en mi esposa tuvo un efecto muy positivo. ¿Qué es lo que tiene Lourdes?
En el 2011 fui invitado por el Instituto Nacional de Cultura a la patria de Martí. Ahí volví a verla. Y me dejó la misma sensación de la primera vez, la misma vitalidad y paz Ahora me regala una generosa reseña del primer cuento de
EL niño que tocó la luna. Aquí la reproduzco.

En el mes de febrero pasado, se realizó la Feria del Libro de Cuba. Y uno de los acontecimientos más interesantes fue la relación entre los escritores panameños y cubanos, que durante un ameno intercambio se contó con las voces de Carlos Wynter y Salvador Medina Barahona.
El encuentre fue conmovedor no solo por la avidez de este tipo de relaciones intelectuales que han escaseado entre nuestros países, sino también por la profesionalidad y el conocimeinto desplegado ante nuestros ojos por dos letrados que trasmitieron sus experiencias literarias a un público interesado tanto en la literatura panameña como en las costumbres y vivencias de un país tan cercano a nuestra idiosincracia como lo es Panamá.
De Carlos Wynter tuve la suerte de recibir un libro de relatos, "El niño que tocó la Luna". Fue leído con la repidez voraz de quien encuentra en sus páginas historias que atrapan del modo en que no es posible colocar el libro en el lugar indicado para su reposo hasta no alcanzar la última línea de sus historias.
Wynter consigue entretejer historias de tal modo, que bien puede llamarse escritor de primera líena, que apunta hacia una literatura auténtica, cuya denominación no responde a que sus textos estén exentos de ficción, eso sería imposible, la literatura cuenta historias reales con las chispas de la imaginación y el poder de la persuación del escritor que es capaz de convertir un recuerdo, una visión, una anécdota escuchada por la voz y el ser más insopechados en un exquisito relato. Y eso es lo que sucede con Wynter en este interesante compendio de relatos, las leyendas narradas en este libro salen de una pluma segura y firma donde su estilo impone un discurso creíble, capaz de convencer al lector con la búsqueda desesperada del niño a su madre a través de la cual transcurre el relato.
El personaje es colocado en pasajes de ficciones donde se acorta la distancia entre el mundo real y el imaginario y con ello se logra no solo hacer creíble la historia sino disfrutarla de manera vivencial.
Este primer relato muestra los orígenes de la existencia humana, vistos por la necesidad imperiosa de la relación hijo-madre y expone de un modo muy diferente y atractivo el proceso de creación del ser humano: "El primer niño nación de la pantorrilla de su madre". Revela el escritor en una frase corta y determinante, lo que será más tarde la narración de una leyenda, relatada con exquisito dominio del lenguaje y que remite sin dudas, a los textos bíblicos del Génesis (1:22) "y de la costilla que Johavá Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre".
A lo largo del texto se encuentran otras semejanzas con las escrituras bíblicas que otorgan a esta historia una nueva perspectiva teológica inmersa en la persistencia del niño en la búsqueda de la causa de la muerte de su madre y su afán en impedir tal suceso, aún cuando ya ha ocurrido, lo que pudiera comprender una rotunda negación a un hecho que se cataloga injusto en la existencia humana, la indagación constante del personaje por la pérdida de un ser querido, nos conduce a pensar en la eternidad en su sentido más trascendental y a su vez, a valorar la figura femenina a la familia, la maternidad.
Éstas y otras (muchas) reflexiones nos ofrece una leyenda que lleva implícita una nueva propuesta de lectura, si se tiene en cuenta que el autor colocó la mirada y bebió de la fuente del conocimiento de otras culturas y nos trasmite su expresión religiosa y el modo de interpretar y exteriorizar lo denominado sobrenatural de una comarca infígena de Panamá correspondiente a la etnia Emberá Wounaan lo que sin dudas nos permite abrir nuestros pensamientos a la diversidad y propiciar la comprensión de ritos y costumbres socio religiosas que sin ojo curioso y pluma dispuesta, corren el riesgo de quedar ocurltas u olvidadas, y esta una de las razanoes por las que este libro merece gratitud.

Lourdes de Armas.

lunes, 14 de marzo de 2011

Libros electrónicos en Panamá.

Esta es una entrevista realizada por el coordinador del suplemento dominical Día D, Egbert Lewis, en ocasión del lanzamiento del proyecto de libros electrónicos de Editorial FUGA. El entrevistado es el director de Fuga editorial Carlos Wynter Melo.

EL: ¿Qué representa este paso en la industria del libro en Panamá?

CW: Lo que pasa, Egbert, es que el conocimiento y la creatividad ahora son fácilmente (y necesariamente) comercializables– una ejemplo dramático es lo que ocurre con Google o Microsoft, que son empresas muy grandes que cuentan solo con productos intangibles. El mundo cambió de una era a otra. Los libros electrónicos son el vehículo perfecto para la información. Con ellos, la industria del libro en Panamá podrá llegar a más personas de una manera mucho más barata y sin agredir al medio ambiente. Esto no es inventar el agua tibia: basta ver lo que están haciendo en otros países.

EL: Desde el punto de vista de los escritores, ¿se gana mucho o poco y por qué?

CW: Desde mi perspectiva, se puede ganar mucho más, sobre todo en el caso de escritores como nosotros, los panameños, que no contamos con una industria editorial poderosa. Como el libro electrónico es más económico en todos los sentidos, aumenta los márgenes de ganancia y logra mayor eficiencia por unidad de inversión. Pero igual que para el libro físico, se necesita de mercadeo para la venta.

EL: ¿Cómo ven los libreros locales esta iniciativa de promover aquí libros electrónicos?

CW: Hay algunos que se están sumando con entusiasmo. Incluso hay escritores que ya venden sus libros por este medio, pero de manera aislada, desde plataformas tan famosas como Amazon u otras trasnacionales. Como es natural, algunos libreros y escritores se van a resistir a esta iniciativa. La resistencia al cambio ocurre en todos los ámbitos humanos, así que tiene que ocurrir con los libros electrónicos. Pero poco a poco el modelo irá demostrando sus bondades.

EL: Su editorial (FUGA) apenas tiene un año. ¿No le parece que trascender a este mundo electrónico es como correr sin haber aprendido a caminar bien?

CW: No es que estemos corriendo: estamos caminando con zapatos más cómodos, con zapatos que nos cuestan menos y que, te lo confieso, darán un respiro a los recursos de FUGA. No podíamos darnos el lujo de no cambiar. Fue una decisión fría y calculada. ¿Qué haría cualquier empresario si descubre que puede generar sus productos a menor costo y distribuirlos a más lugares pero con menos recursos? Daría el paso. ¿Verdad que sí? Pero eso no significa que dejemos, de ahora en adelante, de editar en papel: trabajaremos con ambos formatos.

EL: ¿Qué tipo de inversión hubo que hacer para cristalizar este proyecto?

CW: Mucha. Bastante. Además de mi formación como docente (he participado en varios diplomados sobre educación virtual en la Universidad Latina), llevo un par de años costeándome webinars (seminarios en línea) y metiéndome a grupos de discusión. Además, tuve que habilitar páginas, plataformas y pasarelas de pago. Y tuve que registrarme en servicios que solo se dan en el extranjero.

EL: ¿Puede darnos algunos detalles técnicos de los ebooks de FUGA?

CW: Claro. Son libros diagramados de acuerdo con fórmulas internacionales. Por eso nos permitirán mutar, a corto plazo, a formatos compatibles con todos los lectores de libros electrónicos que existen. Ya pueden ser leídos en acrobat, lectores Ipad y en muchos otros programas.

EL: ¿Con cuántos libros y/o autores trabajarán en esta primera etapa?

CW: Deseamos contar con todos los que tenemos en el catálogo de libros impresos de FUGA (www.fugalibros.com). La cantidad asciende a poco menos de quince libros e igual cantidad de autores. Entre ellos, ya han confirmado Alberto Cabredo, Isabel Burgos, Sonia Ehlers Prestán, Yolanda Ríos de Moreno y otros.

EL: Debemos entender que esto no es solo una iniciativa filantrópica, también es un negocio. ¿qué esperan ganar, hasta dónde pretenden llegar?

CW: Lo que pasa, amigo, es que no se puede hacer filantropía sin fondos. Las empresas sostenibles trabajan con un esquema de ganar-ganar. Esta es una iniciativa de ese tipo. Ganan los escritores, ganan los libreros que deseen usarnos como canal, ganan los lectores, ganan las empresas que utilicen este puente para comercializar publicaciones, inclusive ganan otras editoriales si se suben al tren. Y gana FUGA: no hay otro modo de continuar con nuestro trabajo. Esto es un tema resuelto en otras latitudes: la cultura necesita financiarse. Gracias a Dios hay muchos esfuerzos actuales, como el que está haciendo el Consejo de Escritoras y Escritores en Panamá, presidido por la Lic. Gloria Young, el que está haciendo de propia mano Edilberto González Trejos, el proyecto de los Talleres lIterarios en Panamá, coorganizado por la Fundación para la Gestión del Arte y por AFP Cooperación Cultural, organismo encabezado por Miguel Rico, además del ya conocido trabajo de Héctor Collado desde la Tecnológica, Vielka Vargas en el INAC y Enrique Jaramillo Levi, que han hecho evolucionar nuestro modo de ver la cultura.

EL: ¿Hasta dónde queremos llegar?

CW: Queremos tener clientes en todo el mundo, que nuestros escritores sean leídos hasta en las esquinas más remotas del planeta, que se entrelacen culturas e identidades. Desde ahora invitamos a todos los lectores de Día D a que reciban folletos electrónicos gratis inscribiéndose en los registros visibles de las páginas www.escribirbien.net o www.nuevosautores.net

EL: Desde el punto de vista legal, ¿qué nos puede decir en cuanto a derechos, regalías, impuestos, etcétera?

CW: Todo escritor que publica con FUGA formaliza un contrato que determina las regalías y aportes de las partes. Esto, para los libros electrónicos y los impresos. Sobre los libros electrónicos, en detalle, se debe cubrir una anualidad más que cómoda, por administración y mantenimiento del sistema, y se pagan regalías superiores a las de muchas editoriales grande. Sobre las leyes que conciernen al comercio electrónico, las plataformas que usamos nos hacen firmar contratos que respetan estas reglas del juego.


http://www.pa-digital.com.pa/periodico/edicion-actual/dia_d-interna.php?story_id=1025494&edition_id=20110313

miércoles, 9 de marzo de 2011

Con su mirada enfocada en el mundo hispanoparlante, Interlitq publicará un artículo principal sobre literatura panameña en junio del 2011

Quien haya leído el último número de la revista literaria on-line, “The International Literary Quarterly”, también conocida como Interlitq (www.interlitq.org), habrá notado la reciente inclusión del trabajo de diversos autores que escriben en español. A pesar de que Interlitq nunca ha sido una publicación exclusivamente en inglés (esto puede evidenciarse en proyecto políglota “Volta” que incluía literatura en más de 90 idiomas), la revista ha abierto ahora sus puertas a una gran cantidad de autores latinoamericanos y españoles, como es el caso de los escritores argentinos: María Teresa Andruetto, Marcelo Cohen, Eugenio Conchez, Patricia Delmar, María Negroni y Ana María Shua; los chilenos: Hernán Neira, Nicolás Poblete, Cynthia Rimsky y Mauricio Wacquez; y los españoles: Luis Cernuda, Rubén Dario y Rosalia de Castro.

“En Interlitq hemos cambiado de paradigma,” sostiene Peter Robertson, el presidente de “The International Literary Quarterly”, una corporación en el estado de Nueva York sin fines de lucro, fundada en noviembre de 2007, y que ahora, con en el creciente mundo de las páginas web, se ha posicionado como una voz líder en la literatura. Robertson explica, “Si bien es verdad que la corporación está asentada en Nueva York y que hoy en día el 84% de nuestros lectores provienen de los Estados Unidos, Interlitq tiene una mirada avezada sobre la literatura que se escribe en español”.

Resulta evidente que este entusiasmo por la literatura hispánica, a pesar de que Interlitq Corporation tenga su base en Nueva York, es la consecuencia natural de un conjunto de circunstancias: en primer lugar que Peter Robertson haya vivido entre España y Argentina en los últimos 15 años y que pase cada vez más tiempo en Monterrey en México; en segundo lugar que Beatriz Hausner (la Editora General) sea originariamente de Chile, por otra parte que Jeff Barry (the Deputy General Editor) sea un norteamericano actualmente establecido en Argentina, y por ultimo que el Consejo Editorial de Interlitq cuente con la presencia de María Teresa Andruetto (Consulting Editor) y Eugenio Conchez y Patricia Delmar (Assistant Editors), todos ellos también argentinos.

Sentado en la oficina de Palermo de Interlitq, situada en la esquina del frondoso parque Las Heras en Buenos Aires, y permitiéndose una pausa en su frenética jornada de trabajo para saborear un vino Malbec, Peter Robertson nos cuenta que “Publicar en español de manera continua y sostenida era para nosotros una cuestión de tiempo. A pesar de que continuaremos publicando literatura en diversos idiomas, Interlitq se visualiza a si misma como una publicación esencialmente bilingüe en inglés y español. Además quisiera, dejar en claro que Interlitq no solo está interesada en los autores consagrados que escriben en español, sino también en las voces nuevas y poco conocidas. Por ello hace un par de semanas lanzamos en Interlitq una convocatoria abierta, para que todos aquellos interesados, que escriban en ingles o en español, nos envíen su trabajo para poder evaluarlo”.

Esta incursión en el inexplorado terreno de la literatura escrita en español se hace evidente en el artículo principal sobre literatura panameña que Interlitq publicará en junio del 2011. Nos explica Robertson, “Esta iniciativa es muy emocionante para nosotros por tratarse de nuestra primer publicación en español. Por ello estoy encantado de contar con la presencia y el compromiso con el proyecto de los siguientes narradores: Lissete Lanuza Sáenz, Gloria Melania Rodríguez, Lili Mendoza, Annabel Miguelena V., Klenya Morales, Roberto Pérez Franco, Melanie Taylor y Carlos Wynter Melo; y las poetas Javier Alvarado, Magdalena Carmargo Lemieszek, Edilberto González Trejos, Eyra Harbar, Gorka Lasa Tribaldos, Salvador Medina Barahona y Javier Romero Hernández.

Preparándose para retomar la tarea de la evaluación de los posibles textos que serán incluidos en Interlitq, Peter Robertson, nos dice: “Con todos estos escritores en nuestro haber, este número panameño será un precedente para nuestras futuras publicaciones en español. En Interlitq estamos fascinados con la idea de las intersecciones culturales y las confluencias lingüísticas; por ejemplo, exhibir los trabajos de escritores tanto en inglés como en español, que provengan de Nueva York constituirá una parte fascinante de este proyecto. Además, como ya hemos publicado un artículo sobre Miami en el número 13 de Interlitq (15 Miami Poets), estaríamos interesados en la posibilidad de volver a esa ciudad a finales del 2011, para darle a Miami una plataforma más amplia para sus voces anglo e hispanoparlantes, y para la diversidad étnica de sus obras de arte.

Por favor envíen sus trabajos tanto en español como en ingles a Interlitq:

submissions@interlitq.org


En la fotografía, Peter Robertson, presidente de International Literary Quarterly.

El escapista en El Descensor.

El reciente número de la revista El descensor, «Textos para leerse de izquierda a derecha y de arriba abajo», es dedicado al arte del escapismo. En él podrás encontrar, por supuesto, mi cuento El escapista. Y digo por supuesto porque esta historia va adonde la inviten y más si lo hacen con buenas maneras y a un lugar que le viene como anillo al dedo.
Agradezco a Jesús Olague, de Zacatecas, México, habernos acogido en su morada e interesarse en lo que nos interesa. Pueden acceder a la revista usando la imagen de la izquierda como botón.
Si deseas participar en el próximo número, te informo que el siguiente tema que ha captado la atención de estos inquietos editores es La lluvia de verano. Saludos.